Uno de los aspectos más importantes al momento de replantear la decoración de nuestra casa es escoger la pintura, por la incertidumbre que genera el cambiar un ambiente conocido por algo nuevo y que no sabemos a ciencia cierta que tan bien nos acomode.

Si bien cada cambio de temporada es marcado por tendencia en unos colores sobre otros, siempre hay que tener en cuenta algunos detalles clave para pintar nuestra casa y lograr que el resultado final sea de nuestro absoluto agrado.

Entre las cosas a considerar están el mobiliario y el estilo decorativo de la casa, así como las medidas de los espacios que vamos a pintar. No hay una única opción ni todos los colores sirven para todos los espacios, por lo que hay que aprender a valorar las características de cada estancia y pensar sobre lo que quieres que transmita. Es cierto que hay colores de moda para pintar un piso o las paredes del pasillo, pero si tu mobiliario o decoración no encaja con ellos no será una buena opción.

Entre los errores que podemos decirte están que un cuarto muy pequeño jamás debe estar pintado de colores oscuros o se verá aún más reducido; del mismo modo, una habitación amplia sí puede contar con estos tonos debido a que su tamaño suplirá las características propias del color.

A la hora de reformar y pintar nuestro hogar, conviene prestar atención a algunos aspectos de la psicología del color, en especial cuando se trata de la elección de los dormitorios. Estos conceptos nos dan pistas claras acerca de los tonos que podemos escoger, ayudándonos en gran medida a limitar un poco la búsqueda.

Hay colores más claros, colores más fríos, colores que favorecen a la tranquilidad, colores que aportan energía y colores que estimulan la creatividad. Dependiendo del uso que le vayamos a dar a una habitación podremos optar por unos u otros.